En la mayoría de móviles, las coordenadas no se guardan solo por tener el GPS del teléfono encendido. Normalmente hacen falta dos cosas: que la ubicación del dispositivo esté activa y que la app de cámara tenga permiso para acceder a ella.
1. Activar la ubicación del teléfono
Entra en los ajustes del móvil y asegúrate de que la localización, ubicación o servicios de ubicación están encendidos antes de empezar a hacer fotos.
2. Dar permiso de ubicación a la cámara
Revisa en ajustes que la app de cámara puede acceder a la ubicación. Si el permiso está denegado, las fotos no guardarán coordenadas aunque el móvil tenga GPS.
3. Comprobar que la opción de etiquetas de ubicación está activa
Algunos móviles incluyen una opción adicional dentro de la propia cámara o galería, con nombres como ubicación, etiquetas de ubicación o guardar localización. Conviene verificarla una sola vez y dejarla activada.
4. Hacer una prueba antes de usarlo en obra
Toma una foto de prueba, ábrela en la galería y comprueba si aparece información de ubicación o un mapa asociado. Esa verificación rápida evita descubrir el problema cuando ya se han hecho muchas fotos.
Los nombres exactos de los menús cambian según la marca y el sistema operativo, pero la lógica suele ser la misma en todos los móviles: ubicación general activa, permiso para la cámara y comprobación con una foto real.