Dónde falla normalmente este seguimiento
En muchas obras sí hay fotos, pero no continuidad. Se documenta un problema aislado, una entrega puntual o una visita concreta, pero no una secuencia útil para entender la evolución de una zona ni el momento exacto en que apareció una desviación.
Sin esa continuidad, revisar avance o detectar incidencias se convierte en una discusión basada en recuerdos parciales y capturas dispersas.