Por qué suele ser un caos
En muchos proyectos, las fotos acaban repartidas entre WhatsApp, correos, carpetas personales, móviles del equipo y repositorios sin una lógica común. Aunque haya cientos de imágenes, consultarlas después resulta lento e ineficiente.
Cuando llega el momento de justificar una decisión, revisar avance o localizar una instalación, el archivo visual deja de ser operativo.